Así mismo lo leo en 20 minutos. Un pobre chino (es que se meten en tos los fregaos), en el 78, fue al médico por un resfriado, y le quisieron poner una inyección en el culo. Pero la aguja se rompió, y se quedó incrustada en culo. Quiso que se la quitaran, pero por aquella época, no pudieron. Por eso, fue hace poco a que se lo sacaran, y tras unas horas, pudieron.

Le copio la postdata al becario: Cualquiera le gasta ahora una broma como las que nos hacíamos en el cole con el compás. Cada vez que me acuerdo doy un saltito.
Fuente: El blog del becario – 20minutos






Debe joder un huevo tener eso a la hora de cagar.
Momento vida de Haîmat: no sé como sería lo del compás pero en nuestro caso jugábamos con un lápiz. Se decía “Juan y Picamé se fueron a bañar, Juan se ahogó ¿quien quedó?” La respuesta obvia a la contestación de la victima era clavar el lápiz, cuanta mas punta mejor. ¿Problema? En mi caso (moi, le victime) la punta se rompió. Si tocases mi brazo un poco por encima del codo podrías notar la punta, ya enquistada por el paso de los años :S
Si, cuento esto porque OS ODIO, si, a TODOS VOSOTROS malditos engendros del averno, por cuya culpa poseo grafito de más en el interior de mi cuerpo ¬¬
Pd: tiene que ser una jodienda no poder estar sentado en ningún lugar sin sentir el picor en el culo